
Las dietas a la hora de establecer la cantidad diaria que debe ingerirse de cada tipo de alimento, hablan de raciones, que se calculan a partir de los hábitos alimentarios de diversos grupos sociales y de los datos obtenidos mediante encuestas sobre nutrición.
Su validez es muy relativa, ya que cada persona debe seguir el tipo de dieta más acorde con sus necedades físicas se refiere a peso, masa muscular, estructural corporal y mentales la relación que establecemos con la comida. No obstante, puede ayudarnos a la hora de organizar nuestros menús semanales.

Muchas personas consideran que la dieta alimentaria es lo mismo que hacer régimen un compendio de indicaciones que se prescriben para perder peso o curar una enfermedad. No es del todo erróneo, pero dieta es un concepto mucho más amplio: se refiere a que comemos y como lo hacemos.
La dieta es la partitura, una pauta alimentaria que depende de ciertas circunstancias, tanto propias de las personas ya sea edad, estado de salud, necesidad energética, gustos, etc. Como ajenas a ellas geografía, económicas, estacionales, etc. A menudo, los trastornos que padecemos pueden curarse o mitigarse con una alimentación correcta. Otras veces, una situación concreta como un sobreesfuerzo, un estado pasajero ya sea embarazo, lactancia, etc. O la edad posee unos requerimientos nutricionales distintos.

Existen una gran variedad de cebollas, y es un ingrediente que es empleado en prácticamente todos los platillos, esta posee a su vez una riqueza de nutrientes.
Contiene minerales como fosforo, potasio, hierro, calcio, sodio, magnesio, azufre, además de las vitaminas A, B1, B2, C y E.
Esta ayuda a contrarrestar infecciones en la garganta, resfriados y hasta bronquitis. Disminuye los malestares del reumatismo y asma, favorece la reducción de los niveles de colesterol malo en la sangre.
Proporciona una buena oxigenación celular y mejora la retención de la memoria, es recomendada para las mujeres embarazadas por su contenido de hierro, lo que favorece el buen desarrollo del sistema nervioso, del bebe y también es benéfica para el crecimiento infantil.

Para que un pescado crudo o cocinado no se eche a perder se deben seguir los siguientes consejos:
Si el pescado de encuentra fresco y entero manténgalo refrigerado y no en hielo, ya que este absorbe el agua, fileteado puedes cocinarlo no más allá de dos días.
Guisado puede durar hasta tres días siempre y cuando este se encuentre en refrigeración, para congelarlo es mejor si lo envuelves en plástico adherible, este estará seguro de su frescura si lo consumes antes de cinco días, al descongelarlo sáquelo unas horas antes o póngalo en un recipiente con agua al tiempo.

El hojaldre está compuesto de capaz finas, el aire que queda entre estas se expande durante el horneado, haciendo hacer subir la pasta que forma finas y crujientes laminas, para que estas tengan dicha textura se recomienda seguir los siguientes consejos.
Refrigere la masa antes de hornearla, ya que esto evita que la mantequilla se salga antes durante el horneado, lo cual echaría a perder la consistencia de la pasta.
Trabájela suavemente y lo menos posible para no deshacer los dobleces.
Extiéndala de manera uniforme sin dejar que el rodillo oprima por completo los bordes ya que expulsaría el aire contenido en el interior.
No enharine demasiado la superficie ni el rodillo, antes de hornearla barnice la superficie con huevo batido, para que este tenga un determinado dorado.

Si después de terminar de servir el pastel le a quedado un pedazo que aun no se desea comer.
Lo que se debe hacer es lo siguiente:
Si el pastel contiene glaseado guárdelo en un recipiente con tapa hermética y colóquelo en el refrigerador, este durara un poco más ya que contiene mantequilla.
Los esponjosos están elaborados sin mantequilla por ello estos deben de consumirse el mismo día de su compra ya que se endurecen rápidamente, aunque estos sean refrigerados sucederá.
Los pasteles que están rellenos de frutas como fresas o duraznos, deben envolverse en papel aluminio antes de refrigerarlos, antes que refrigerarlos y definitivamente consumirlos lo antes posible, ya que la crema se echa a perder debido a que la fruta se fermenta.

Encurtir en vinagre es uno de los métodos que permite conservar las verduras como los chiles, pepino, cebolla, zanahoria, espárragos, champiñones, etc.
Esto es una maravilla ya que esto de igual manera sirve para realzar la presentación de un platillo, así como para enriquecer una ensalada, acompañar carnes frías, aves y asado. Para prepararlos adecuadamente y que no se contaminen, los frascos donde los desee introducir deben estar en perfecta esterilicen antes de llenarlos.

Si deseas que tu salsa de jitomate, esa que preparas con anticipación al preparar comida como sopas, pastas, etc., dure mas, es recomendable ponerla en un frasco limpio que posea tapa, añadiéndole un poco de aceite de cocina. Guarde el frasco en el congelador.
El aceite tendrá efecto en la salsa como conservador y no se echara a perder rápidamente.
Esta tecnica puede ser utilizada de igual forma con el puré de tomate.

½ kilogramo de pechuga de pollo sin piel, ni huesos y cortada en pedazos.
1 cucharada de aceite vegetal.
6 tazas de agua.
6 cubos de consomé.
2 tazas de floretes de brócoli.
2 tazas de zanahorias peladas y rebanadas.
1 pimiento rojo picado y sin semillas.
Pimienta al gusto.
1 Cebolla picada.
Caliente y dore el pollo, en una olla grande agregue el resto de los ingredientes y deje hervir.
Cocine sin tapar 40 min aproximadamente o hasta que el pollo este suave.
Sirve acompañado con la cebolla.

Un paquete de fideos claros.
2 calabazas ya rebanadas.
1 taza de chicharos precocidos.
2 papas cortadas en cubos.
1 ½ litros de caldo pollo o agua.
Caliente el caldo con las papas y los chicharos a fuego medio, esto hasta que las papas estén suaves pero firmes, sazone con sal y pimienta según su gusto.
Agregue calabazas y fideos, cuando estén cocidos retire del fuego pues ya están listas para ser servido.